[Tmsce] Tzimisce
Fundado:
del dia 15.07.2007 a las 07:12:31
Descripción del clan
tzimisce:
Desde las noches más tempranas, los Tzimisce han morado en el Este europeo, afirmando su dominio sobre pantanos al norte y montañas al sur, la fértil llanura y el bosque impenetrable. Los koldun, los brujos-sacerdotes y guardianes del saber del clan, han preservado el relato de cómo el Progenitor, solitario y arcano, volvió la espalda a la ruina en la que habían convertido a la Segunda Ciudad las luchas por el poder de sus hermanos y se adentró en el mundo para construir un dominio de su propia creación. Llegó al corazón montañoso de su hogar como si hubiera sido llamado, y allí se asentó. Echó profundas raíces y forjó pactos de sangre y parentesco con los viejos dioses de la tierra, vinculando a su linaje con la tierra en una unión sagrada. Tocados por la divinidad por medio de su lazo irrompible, el clan tanto reinó como sirvió, ofreciendo sacrificios en la forma de la sangre de los hombres y bestias dentro de su dominio para renovar la tierra, y pagando el precio con su propia fuerza cuando eso no bastaba. Esta dualidad y simbiosis persistió durante milenios, y los Tzimisce eran inconquistables dentro de su patria. Todas las cosas llegan a su fin.
En estas noches, los Tzimisce están acosados por todos sus flancos. Desde el mismísimo corazón de su patria, los hechiceros Tremere han violado tanto sangre como dominio Tzimisce, y han provocado la guerra nocturna más cruel desde la caída de Cartago. En el norte y el oeste, los Ventrue germánicos han aprovechado la oportunidad para invadir territorios que han quedado vulnerables debido a la lucha con los Brujos, asaltando enclaves paganos en Livonia y Lituania y socavando el débil reino de Hungría con el comercio. Peor aún, dentro del clan las rivalidades hereditarias y rencores nuevos han saboteado cualquier intento de acción unificada. Cada vez más las progenies más antiguas del clan se desintegran en mezquinas contiendas por el poder, y con cada koldun que cae se pierde un saber precioso.
El orgullo de los Tzimisce es el aguijón candente que les ha cegado sobre sus propias flaquezas y al hecho incontestable que hay fuerzas reunidas contra ellos que finalmente les pueden poner de rodillas. Dentro de los dominios más estables del voivodato, la no vida continúa en su forma tradicional: los antiguos gobiernan a sus chiquillos, sus chiquillos intrigan y sirven con la esperanza de ganar favor, y crean chiquillos propios que hacen lo mismo. Entre ellos, los Tzimisce siguen valorando lo que siempre han hecho: respeto (y sumisión) a sus antiguos, preocupación por el honor personal, cumplimiento de las exigencias de la jerarquía familiar y, por encima de todo lo demás, un ardiente amor y devoción por su tierra. “Nadie puede tomar lo que hemos reclamado como propio: somos la mismísima alma de esta tierra”, susurran los sires Tzimisce sobre las tumbas rituales de sus chiquillos.
Esto es cierto. Lo que también es cierto es que los lazos sagrados de tierra y sangre ya no bastan. Si los Tzimisce desean sobrevivir, deben unirse bajo una mano lo bastante fuerte como para reformarlos tal como han buscado reformar su mundo.
Si los Lasombra son el corazón del Sabbat, el clan Tzimisce es su alma. Hasta los demás vampiros se sienten incómodos cerca de estos
todos son bienvenidos a unirsenos
requerimientos:
*ser mayor a lvl 5.
*aportar oro semanal:
de 5 a 10 : 200 monedas (semanales)
de 11 a 15 : 1000 monedas (semanales)
de 16 a 20 : 1200 monedas (semanales)
de 20 en adelante se preunta a un de los lideres.
*loguearse seguido (por lo menos 2 veses por semana )
*ser vampiro

Desde las noches más tempranas, los Tzimisce han morado en el Este europeo, afirmando su dominio sobre pantanos al norte y montañas al sur, la fértil llanura y el bosque impenetrable. Los koldun, los brujos-sacerdotes y guardianes del saber del clan, han preservado el relato de cómo el Progenitor, solitario y arcano, volvió la espalda a la ruina en la que habían convertido a la Segunda Ciudad las luchas por el poder de sus hermanos y se adentró en el mundo para construir un dominio de su propia creación. Llegó al corazón montañoso de su hogar como si hubiera sido llamado, y allí se asentó. Echó profundas raíces y forjó pactos de sangre y parentesco con los viejos dioses de la tierra, vinculando a su linaje con la tierra en una unión sagrada. Tocados por la divinidad por medio de su lazo irrompible, el clan tanto reinó como sirvió, ofreciendo sacrificios en la forma de la sangre de los hombres y bestias dentro de su dominio para renovar la tierra, y pagando el precio con su propia fuerza cuando eso no bastaba. Esta dualidad y simbiosis persistió durante milenios, y los Tzimisce eran inconquistables dentro de su patria. Todas las cosas llegan a su fin.
En estas noches, los Tzimisce están acosados por todos sus flancos. Desde el mismísimo corazón de su patria, los hechiceros Tremere han violado tanto sangre como dominio Tzimisce, y han provocado la guerra nocturna más cruel desde la caída de Cartago. En el norte y el oeste, los Ventrue germánicos han aprovechado la oportunidad para invadir territorios que han quedado vulnerables debido a la lucha con los Brujos, asaltando enclaves paganos en Livonia y Lituania y socavando el débil reino de Hungría con el comercio. Peor aún, dentro del clan las rivalidades hereditarias y rencores nuevos han saboteado cualquier intento de acción unificada. Cada vez más las progenies más antiguas del clan se desintegran en mezquinas contiendas por el poder, y con cada koldun que cae se pierde un saber precioso.
El orgullo de los Tzimisce es el aguijón candente que les ha cegado sobre sus propias flaquezas y al hecho incontestable que hay fuerzas reunidas contra ellos que finalmente les pueden poner de rodillas. Dentro de los dominios más estables del voivodato, la no vida continúa en su forma tradicional: los antiguos gobiernan a sus chiquillos, sus chiquillos intrigan y sirven con la esperanza de ganar favor, y crean chiquillos propios que hacen lo mismo. Entre ellos, los Tzimisce siguen valorando lo que siempre han hecho: respeto (y sumisión) a sus antiguos, preocupación por el honor personal, cumplimiento de las exigencias de la jerarquía familiar y, por encima de todo lo demás, un ardiente amor y devoción por su tierra. “Nadie puede tomar lo que hemos reclamado como propio: somos la mismísima alma de esta tierra”, susurran los sires Tzimisce sobre las tumbas rituales de sus chiquillos.
Esto es cierto. Lo que también es cierto es que los lazos sagrados de tierra y sangre ya no bastan. Si los Tzimisce desean sobrevivir, deben unirse bajo una mano lo bastante fuerte como para reformarlos tal como han buscado reformar su mundo.
Si los Lasombra son el corazón del Sabbat, el clan Tzimisce es su alma. Hasta los demás vampiros se sienten incómodos cerca de estos
todos son bienvenidos a unirsenos
requerimientos:
*ser mayor a lvl 5.
*aportar oro semanal:
de 5 a 10 : 200 monedas (semanales)
de 11 a 15 : 1000 monedas (semanales)
de 16 a 20 : 1200 monedas (semanales)
de 20 en adelante se preunta a un de los lideres.
*loguearse seguido (por lo menos 2 veses por semana )
*ser vampiro

Miembros del Clan: 5
| Nombre: | Nivel: | Rango: |
| FreeAngel | 20 | Vampiresa reina |
| van basten | 17 | despertatee |
| lordantchrist | 16 | Vampiro rey (im back) |
| Satanic-jhz | 10 | despertate |
| canbis | 9 | vampiro principe |
Vista de la guarida del Clan: