Hombre Lobo insane8398
Clan:
Descripción del personaje
Algunos restos de piedra, continuaban alojándose en mi nuca, las hojas secas, caídas del árbol muerto seguían causando molestias en la entrepierna, mientras el cielo comenzaba a derretir sus nubes en mi rostro.
La Luna llena no paraba de reírse, mientras yo le aullaba con impotencia mordaz, mis patas temblaban, la cola se escondía debajo de un miembro salvaje y animal.
Los colmillos se continuaban partiendo en dos, yo aun me negaba a comer de su carne tibia, era incapaz de tocar su casto cuerpo cubierto solo con la luz de las estrellas, las gotas de la lluvia se deslizaban por sus senos quedando al final algunas esferas liquidas regadas por su piel blanca, semejando a una perla acabada de salir de la ostra.
Pero la Luna continuaba creciendo, aumentando el delirio de mi mente, trate de contralarme tomando mi cabeza por las sienes, sujete fuertemente el hocico, hasta perder el sentido.
El espinazo pegado a la espalda se comenzó a inflamar, la rabia se abría paso entre las terribles fauces, todo comenzó a crecer en mi repugnante cuerpo. El olor del pelo mojado que dejaba la lluvia tras de sí, provoco aun mas mi locura, y entonces poco a poco fui acercándome a ella.
Acariciaba con delicadeza las caderas redondas y apetecibles, los senos, el ombligo, el monte de Venus cubierto por esa fragancia fresca y cautivadora del jazmín, mi lengua se paseo una y otra vez por territorios prohibidos, hasta llegar a su cuello en donde los colmillos perdieron la conciencia, y mi mente el control. Comencé a devorar abruptamente cada centímetro de su frágil cuerpo.
La sensación de la sangre mezclándose con mi espesa saliva dio un vuelco a mi corazón de hombre, que aun le amaba, pero el instinto animal interrumpía los pensamientos de templanza dando paso abierto al despiadado animal.
Y a lo lejos aun podía escuchar a la luna, riéndose nuevamente de mi, regalándome un último rayo de luz como adiós, mientras yo iba recuperando la cordura y la sangre iba haciéndose fría, dejando un sabor extraño en mi boca. Los brazos arañados, las piernas engarrotadas, me provocaban un gran dolor, mi cuerpo ahora era fuerte, pero mis ojos se debilitaron al verla, tendida como un cadáver, con la carne pegada aun a los huesos, hecha girones.
Llore interminablemente, hasta la próxima luna llena, noche en la que tendría que buscar una nueva víctima para amar.
La Luna llena no paraba de reírse, mientras yo le aullaba con impotencia mordaz, mis patas temblaban, la cola se escondía debajo de un miembro salvaje y animal.
Los colmillos se continuaban partiendo en dos, yo aun me negaba a comer de su carne tibia, era incapaz de tocar su casto cuerpo cubierto solo con la luz de las estrellas, las gotas de la lluvia se deslizaban por sus senos quedando al final algunas esferas liquidas regadas por su piel blanca, semejando a una perla acabada de salir de la ostra.
Pero la Luna continuaba creciendo, aumentando el delirio de mi mente, trate de contralarme tomando mi cabeza por las sienes, sujete fuertemente el hocico, hasta perder el sentido.
El espinazo pegado a la espalda se comenzó a inflamar, la rabia se abría paso entre las terribles fauces, todo comenzó a crecer en mi repugnante cuerpo. El olor del pelo mojado que dejaba la lluvia tras de sí, provoco aun mas mi locura, y entonces poco a poco fui acercándome a ella.
Acariciaba con delicadeza las caderas redondas y apetecibles, los senos, el ombligo, el monte de Venus cubierto por esa fragancia fresca y cautivadora del jazmín, mi lengua se paseo una y otra vez por territorios prohibidos, hasta llegar a su cuello en donde los colmillos perdieron la conciencia, y mi mente el control. Comencé a devorar abruptamente cada centímetro de su frágil cuerpo.
La sensación de la sangre mezclándose con mi espesa saliva dio un vuelco a mi corazón de hombre, que aun le amaba, pero el instinto animal interrumpía los pensamientos de templanza dando paso abierto al despiadado animal.
Y a lo lejos aun podía escuchar a la luna, riéndose nuevamente de mi, regalándome un último rayo de luz como adiós, mientras yo iba recuperando la cordura y la sangre iba haciéndose fría, dejando un sabor extraño en mi boca. Los brazos arañados, las piernas engarrotadas, me provocaban un gran dolor, mi cuerpo ahora era fuerte, pero mis ojos se debilitaron al verla, tendida como un cadáver, con la carne pegada aun a los huesos, hecha girones.
Llore interminablemente, hasta la próxima luna llena, noche en la que tendría que buscar una nueva víctima para amar.

Estadísticas
| Botín total: | 253.893,00 kilos de carne |
| Víctimas mordidas (link): | 3 |
| Combates: | 878 |
| Victorias: | 185 |
| Derrotas: | 693 |
| Empates | 0 |
| Oro adquirido: | ~ 26.000,00 ![]() |
| Oro perdido: | ~ 54.000,00 ![]() |
| Daño causado: | 35708 |
| Puntos de vida perdidos: | 214872 |
Habilidades de insane8398:
| Nivel del personaje: | Nivel 38 |
| Fuerza: | ![]() (70) |
| Defensa: | ![]() (70) |
| Agilidad: | ![]() (70) |
| Resistencia: | ![]() (70) |
| Destreza: | ![]() (68) |
| Experiencia: | ![]() (6946|7220) |
La estadística del Santuario Ancestral insane8398
| Desafíos intentados: | 22 |
| Desafíos exitosos: | 19 |
| Desafíos perdidos: | 3 |
Centinela de insane8398
| Tipo de centinela: | Cerbero enfurecido |
| Nombre del centinela: | Cerbero enfurecido |
| Asalto: | ![]() (40) |
| Defensa: | ![]() (41) |
| Resistencia: | ![]() (39) |
Datos del perfil
| Género: | Masculino |
| Edad: | 26-30 Años |
| Localización: | Guatemala |
| Número de ICQ: | --- |
| MSN Messenger: | insane8398@hotmail.com |
| Yahoo Messenger: | --- |
| AIM-nombre: | --- |
| Jabber ID | --- |
| Skype ID | guillermo.solorzano.debroy |
Arena
insane8398 No ha conseguido un reconocimiento especial en el ranking de la arena.


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